lunes 15 de noviembre de 2010

La Iglesia de San Ginés, antes y ahora

Inauguramos la sección "Antes y ahora", en la que queremos mostrar la evolución urbanística y arquitectónica de los espacios públicos madrileños, a partir de documentos preferentemente gráficos.

Empezamos con la Iglesia de San Ginés de Arlés, una de las más antiguas de nuestra ciudad y también una de las más conocidas, dada su céntrica situación, en plena Calle del Arenal.

De esta parroquia se tienen referencias desde el siglo XII, si bien el edificio que ha llegado hasta nuestro días es fruto de numerosas obras de reforma, reconstrucción y consolidación. Las más importantes fueron las realizadas en 1645, que dotaron al templo de un trazado barroco, típicamente madrileño, sin descartar los trabajos ejecutados en los siglos XIX y XX, con la inclusión de nuevos elementos constructivos.

En este artículo no vamos a entrar en demasiados detalles descriptivos. Tan sólo pretendemos analizar la fotografía histórica que acompañamos, captada entre 1906 y 1914, donde puede verse el flanco septentrional de la iglesia, desde la Calle del Arenal, con un aspecto muy diferente al actual.

La iglesia, antes

Fotografía de J. Lacoste, realizada entre 1906 y 1916. Museo de Historia.

Esta imagen de principios del siglo XIX nos muestra un templo de fisonomía sorprendentemente renacentista, con abundantes motivos ornamentales, sobre todo alrededor de los vanos y en la balaustrada que recorre la parte superior, y con revestimiento de revoco en los muros.

Todo ello fue incorporado durante la remodelación de 1870, en la que el arquitecto José María Aguilar realizó una recreación plateresca, absolutamente descontextualizada, siguiendo las modas historicistas del siglo XIX.

Otro ejemplo de este tipo de intervenciones arquitectónicas lo encontramos en la Iglesia de las Calatravas (1670-1678), en la calle de Alcalá, cuya fachada barroca fue totalmente modificada durante el reinado de Isabel II, a partir de modelos renacentistas milaneses, que todavía se mantienen.

La iglesia, ahora

Fotografía tomada el 6 de noviembre de 2010.

Los añadidos neoplaterescos perduraron hasta 1956, cuando comenzó la última gran transformación que ha tenido la Iglesia  de San Ginés, con la que ésta recuperó la apariencia barroca que podemos ver en la actualidad.

Los adornos fueron eliminados, al tiempo que el revoco fue sustituido por una fábrica de ladrillo, combinada con cajas de mampostería, característica del Madrid de los Austrias.

También fue levantado un tercer cuerpo, rematado con un frontón, en la fachada de la Calle del Arenal, aunque esta pieza no puede apreciarse en las fotografías adjuntas, ya que se oculta dentro del patio que sirve de acceso.

8 comentarios:

  1. jesús, me parece muy acertado que inicies la serie de "antes y despues". Me ha parecido muy interesante el post sobre San Gines...no todo es chocolate con churros, no?
    Un saludo

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  2. En la primera foto veo algo de lo que siempre he estado enamorado. Las farolas modernistas esas que adornaban parte del viejo Madrid en esa época y que tan bien vendrían ahora.
    Suerte con esta sección, aquí tienes a uno que estará siempre pendiente de lo que publiques Jesús.

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  3. antonioiraizozNov 16, 2010 02:45 AM

    Hola Jesús, estupendo post como siempre. Como San Ginés fue mi parroquia toda la vida hasta que me fui del centro, aprovecho para reconocer la extraordinaria labor que el párroco José Ignacio Marín Nuñez de Prado tuvo en esa gran transformación que San Ginés experimentó desde 1956.
    Invirtió todo su patrimonio personal procedente del título nobiliario que tenía hasta que murió arruinado. Su hermano fue el arquitecto de la obra. Cada uno, en su medida, dejó este bonito legado.
    Saludos.
    Antonio

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  4. A mi también me parece muy interesante esta comparación, Jesús. Es increíble cómo en cada época se pretende cambiar y distorsionar las cosas y luego hay que recuperarlas.
    Gracias por el post y la foto antigua, que es estupenda.

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  5. Que transformación, nunca lo hubiera imaginado.
    Estupendo reportaje, Jesús, y la foto antigua, muy bonita.
    Saludos,

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  6. Hola José!! Gracias por los ánimos, a ver si conseguimos que esta nueva sección dé a conocer la evolución urbanística de nuestra ciudad. Un abrazo!!

    Hola Bélok! La existencia de farolas modernistas las descubrí en tu blog, viendo una fotografía antigua, creo recordar, que de la Calle de Alcalá. Es realmente una pena su pérdida. Creo que, en el futuro, se pensará lo mismo de todas las farolas que se han retirado del Paseo de Recoletos y de otras zonas históricas. Un abrazo fuerte!!

    Gracias Antonio. Sirva este post y tu comentario como un pequeño homenaje a D. José Ignacio Marín Nuñez de Prado. ¡Cuántas personas anónimas han contribuido, casi sin apoyos y con sus propios medios, a conservar y rehabilitar nuestro patrimonio! Ahí queda nuestra dedicatoria. Un abrazo sincero!

    Hola Mercedes. Es verdad lo que dices: cada época impone una moda, una tendencia, que en ese momento se cree que es la mejor, pero que luego se revisa hasta borrarla. Es la ley del péndulo. Un saludo!!!


    Hola MCarmen. Hay muchas cosas buenas que ofrece Internet. Una de ellas es la recuperación de fotografías antiguas, que, de otro modo, estarían dispersas, sin divulgar. Es fantástico. Un abrazo, Jesús

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  7. Quienes como yo conocimos a D. José Ignacio Marín Nuñez de Prado debemos reconocer la marca que dejó en nuestras vidas y certificar el esfuerzo y el gasto monetario propio que aportó a la remodelación de la iglesia de San Ginés.

    Don José Ignacio era marqués y gastó hasta la última peseta de su patrimonio hasta quedar en la indigencia total, además se ocupó de darnos estudios gratuitos a varias promociones de niños cantores, incluyendo los libros, a los que nos facilitaba las clases de Ingreso y Bachiller Elemental (entre los 9 los 14 años) y después colocar normalmente en bancos o Cajamadrid a los que se lo solicitaban cuando podía pedírselo a alguna amistad o feligrés, a este increible ser humano y sacerdote además de humildísimo gran señor le quiero dedicar mi profundo homenaje, siempre será un referente para mí y un ejemplo a seguir de modestia y perseverancia, jamás olvidaré cómo a 12 niños de la Escolanía cada Jueves Santo, tras invitarnos a comer en su casa de la parroquia procedía a lavarnos los pies a semejanza de la última cena de Cristo con sus apóstoles.

    Como el secretario de D. Juan de Borbón contrató a la Escolanía para cantar en Lisboa la boda de la hermana del Rey, Dª Pilar de Borbón con D. Luis Gómez Acebo y aparte de pagar el viaje y la estancia para la Escolanía, D. Juan hizo un donativo, D. Jose Ignacio nuevamente dedicó a los gastos de mantenimiento de la Escolanía y la iglesia lo que recibió.

    Dios tendrá a D. José Ignacio en un lugar preferente junto a él, la dignidad que no le otorgó la Iglesia reconociendo sus enormes méritos seguro que la tiene en el cielo.

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  8. Gracias JCarmelo por tu comentario, que hacemos nuestro para rendir homenaje a D. José Ignacio Marín Núñez de Prado. Todos los hechos que relatas constituyen auténticas gestas, que nos provocan verdadera admiración. Es una pena que figuras tan grandes no ocupen un lugar más destacado. Gracias por contribuir a su divulgación!!

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