jueves 10 de marzo de 2011

De vuelta al Palacio de Cañete

Regresamos al Palacio de Cañete, esta vez para visitar su interior, después de que el pasado mes de febrero fueran inauguradas las instalaciones cedidas a la Casa de Sefarad, en un acto al que asistieron los Reyes de España y el presidente de Israel, Shimon Peres.


La primera impresión es un poco decepcionante, ya que el espacio reservado a usos culturales -el que gestiona la Casa de Sefarad- se limita a apenas 1.400 metros cuadrados, que se reparten por las plantas inferiores.

Se trata de las únicas estancias que mantienen un cierto sabor antiguo, frente al aire absolutamente funcional de las restantes dependencias, aún dedicadas a funciones administrativas. 

Estas salas conservan las bóvedas originales de los antiguos sótanos, que, aunque saben a poco, nos remiten a finales del siglo XVI, cuando el palacio fue cimentado en plena Calle de las Platerías, como era conocido antiguamente uno de los tramos de la Calle Mayor.


En estos momentos, se está celebrando la exposición "Temblor y movimiento", que reúne cuadros de los pintores Asad Azi, Yair Garbuz y Daniel Quintero, los dos primeros israelíes y el tercero de origen español.


Pero tal vez la muestra más llamativa sea la de la escultora israelí Ofra Zimbalista, cuya obra Coro y Narin ha sido colocada en uno de los balcones del edificio, mirando hacia la calle. 

Se trata de pequeñas estatuas independientes, en las que se representan a cuatro personas cantando, que proporcionan una nota de color a la austera fachada del viejo caserón tardorrenacentista de la Calle Mayor.


12 comentarios:

  1. El otro día lo visité. Me sorprendió la actitud despectiva del vigilante que había en la entrada. "Pá cuatro cuadros que hay...". Aluciné en colores. No había nadie. Y es verdad que todo queda como pobre. No se corresponde con el "bombo y platillo" de la inauguración, con los Reyes en el acto. De todas maneras, tenemos un nuevo espacio cultural, y eso siempre es una satisfacción.

    ResponderSuprimir
  2. Gracias Anónimo. Como bien dices, hemos salido ganando con este nuevo espacio cultural. Hay que darle tiempo. Muchas gracias y un abrazo, Jesús

    ResponderSuprimir
  3. Hola Jesús,
    La verdad es que para todo el bombo que le habían dado, ha quedado una apertura un poco austera y los 1.400 metros muy mal aprovechados. ¿Qué ha ocurrido con el resto de dependencias que iban a habilitar, biblioteca, sala de conferencias, etc.?
    Quedémonos con lo positivo, otro edificio que no acabará en ruinas(Casa de Iván de Vargas) y otro espacio cultural para disfrute general.
    Por cierto, me apareció un post de los pozos de San Isidro, pero no pude entrar, ¿travesuras de los enanitos informáticos?

    Un brazo

    ResponderSuprimir
  4. Hola Manuel:

    ¿Biblioteca? No la vi. ¿Sala de Conferencias? Cerrada a cal y canto. Me da la sensación de que han inaugurado el nuevo espacio cultural sin gente que lo lleve. Esperemos que sea cuestión de tiempo.

    Tienes razón con lo de los pozos de San Isidro. Se me fue el ratón y lo publiqué antes de acabar el artículo. Luego lo quité, pero curiosamente se queda "anunciado" en el resto de blogs. En un par de semanas, estará listo ese post.

    Gracias y un abrazo, Jesús

    ResponderSuprimir
  5. Hola Jesús, pues lo que se ve en tus estupendas fotos, parece que está muy bonito... como ya te dije, tengo que ir a conocerlo, me apetece, lo tengo en la lista de cosas pendientes, que se me amontonan :-)

    ResponderSuprimir
  6. Hola Mercedes:
    Lo bueno es que estos nuevos espacios abiertos en el centro (la Biblioteca Iván de Vargas, la Casa de Sefarad...) están muy cerca el uno del otro. Lo malo, es que los próximos días parece que va a estar lloviendo...

    Un abrazo, Jesús

    ResponderSuprimir
  7. Conozco ese edificio, conocí años atrás sus escaleras de madera, sus pasillos, sus despachos... No he subido a los pisos superiores pero sí he visto que han destruido todo lo que de bonito y valioso había en su interior. Han destrozado unas escaleras palaciegas que iban de la planta baja al piso primero. Era un lugar histórico, interesante, y no ha dejado nada. El gobierno municipal de ese señor que presume de amar la cultura, ha destruido todo cuanto había de valioso. Y nadie ha protestado, ningún arquitecto. Nadie.
    Yo no, no puedo alegrarme de este espacio cultural. Sé lo que se ha perdido y me parece más importante que lo que se ha ganado.

    ResponderSuprimir
  8. Hola Orland.

    Muchas gracias por tu comentario. Creo que no ha habido la suficiente información por parte del Ayuntamiento, lo que, unido a que el edificio es uno de los grandes desconocidos de Madrid, imposibilita cualquier opinión, por puro desconocimiento.

    Mi impresión era que las plantas inferiores, las reservadas a la Casa de Sefarad, eran las que habían sido intervenidas y pensaba que el resto, la mayor parte del espacio, ya estaba así, con su aspecto absolutamente funcional como decíamos en el post. Con tu aportación, vamos comprendiendo mejor el alcance de las obras realizadas.

    Muchas gracias, nuevamente. Saludos, Jesús

    ResponderSuprimir
  9. Hola Jesús! despues de leer tu post y los comentarios, me queda una sensación agridulce. Por un lado, de acuerdo a que se haya ganado un espacio cultural....o no. Pero por otro, queda reflejado, según cuenta Orland, el hecho de la poco sensibilidad historica de nuestros nefastos dirigentes.
    Nos quedaremos con lo positivo: lugar cultutal.
    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  10. Hola José:
    Al final a mí también me queda esa sensación agrigulce. La aportación de Orland ha sido muy enriquecedora para conocer mejor el impacto de la remodelación. Visto lo visto, en todo lo relacionado con el patrimonio histórico-artístico, vamos a terminar generando una enorme desconfianza con nuestros gobernantes.

    Gracias por tu comentario y un abrazo, Jesús

    ResponderSuprimir
  11. Así que hacen lo mismo que han hecho con las plazas. Meten las máquinas y quitan todo lo que era cómodo, pintoresco, artístico. quitan bancos y árboles o quitan escaleras y ornamentos.
    Esta reforma le costó al ayuntamiento, que mantenemos todos, unos dos millones de euros. Apareció la noticia un día después de su inauguración. A los vecinos, la cesión no les ha gustado. Tienen sus razones.
    http://www.europapress.es/madrid/noticia-vecinos-centro-lamentan-ayuntamiento-ceda-edificios-instituciones-privadas-lugar-hacer-equipamientos-20110219113403.html

    ResponderSuprimir
  12. Hola Cecilia:
    Lo más terrible de todo es que tienes más razón que un santo. Fíjate que este post empezó con un cierto espíritu positivo por el nuevo espacio cultural inaugurado y, poco a poco, entre todos los seguidores ha ido saliendo la verdadera cara de las obras.

    Muchas gracias y un abrazo, Jesús

    ResponderSuprimir

Comentarios recientes