
Conocida popularmente como la Procesión de los Estudiantes, parte de la Basílica Pontificia de San Miguel y recorre diferentes puntos del Madrid de los Austrias, como la Plaza de la Villa, la Plaza de Ramales, la Plaza de Oriente o la Calle de Santiago.
Consta de dos pasos, cada uno de ellos con treinta costaleros. La imagen de mayor valor artístico es el Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón, obra de Luis Salvador Carmona, del siglo XVIII. Le acompaña bajo palio María Santísima Inmaculada Madre de la Iglesia, una talla del siglo XX, realizada por Juan Manuel Miñarro.



No sabía que salieran procesiones en Domingo de Ramos. Tiene buena pinta,
ResponderSuprimirHola Jesús,
ResponderSuprimirTe digo lo mismo que a Bélok, me acerco a las procesiones no por devoción, pero la liturgia que las rodea me fascina, hay tallas impresionantes y pasos espectaculares. Es increíble el sentimiento que se respira, algunos asistentes, incluso lloran al paso de las imágenes.
Por cierto, ¿no te llevarías una escalera para esas tomas cenitales?, hay quien lo hace.
Felices vacaciones de Semana Santa.
Un abrazo.
Hola Anónimo:
ResponderSuprimirPara mí, ésta del Domingo de Ramos es la más bonita de la Semana Santa de Madrid.
Gracias por el comentario, Jesús
Hola Manuel:
ResponderSuprimirPues me pasa lo mismo que a ti. No soy nada devoto, pero me entusiasma ver el barroco en la calle. Tiene su punto de espectáculo, más allá de cualquier otra consideración.
Bueno, no pedí ninguna escalera "para subir al madero", era el balcón de la casa de unos amigos... No veas qué cómodo!!
Un abrazo y feliz Semana Santa, Jesús
Hola Jesús, así ya podrás, con un balcón a tu disposición :-) en serio, las fotos son muy bonitas, gracias.
ResponderSuprimirMe pasa como a vosotros, no soy devota pero tiene una parte de tradición y arte que me gusta. Esperemos que no llueva y puedan salir todas, que han trabajado mucho para ello.
saludos y que pases una buena Semana Santa.
Hola Mercedes!
ResponderSuprimirLa verdad es que fue una experiencia muy bonita, ahí en lo alto, desde el balcón. A ver si hay suerte y no llueve estos días.
Un abrazo y muchas gracias, Jesús