viernes, 7 de mayo de 2010

La Fuente de los Mascarones


Fotografía de la fuente, realizada por Alfonso Bergué en el año 1865. Al fondo, la Puerta de San Vicente.

La Fuente de los Mascarones forma parte de esa larga lista de monumentos y edificios históricos madrileños que han sucumbido bajo la piqueta. Construida en 1775 y destruida en 1871, tuvo una vida tan corta -apenas llegó a los cien años- que sorprende que a los dibujantes y fotógrafos de la época les diera tiempo a inmortalizarla.

Exageraciones aparte, hemos encontrado diferentes documentos gráficos, muy elocuentes, que repiten la misma constante: la fuente nunca aparece sola, sino al lado de la Puerta de San Vicente. Y es que ambas estructuras fueron concebidas de modo unitario, como partes integrantes de un mismo conjunto monumental.

Su autor, el arquitecto Francesco Sabatini (1722-1797), quiso enaltecer la entrada occidental de la villa, presidida por la panorámica del Palacio Real, con una puerta neoclásica de tres vanos y una fuente alegórica, situada justo delante de su frontal.

Tal planteamiento puede apreciarse en la estampa incluida más abajo, perteneciente a la serie "Vistas de los Sitios Reales y Madrid". Fue realizada hacia 1830 por Fernando Brambila (1763-1832). En ella puede verse el entorno de la actual Glorieta de San Vicente, convertido en un lugar de esparcimiento y recreo para los madrileños.



En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, editado en 1845, Pascual Madoz describía la Fuente de los Mascarones en estos términos:

"Consta de un cuerpo y en cada uno de sus cuatro frentes hay un mascarón simbolizando un río, que vierte el agua en una concha inversa por la que corre al pilón. Corona el todo sobre la cornisa que sienta en cuatro estribos, un delfín con un niño encima que arroja un surtidor por la boca".

La fuente reunía diferentes grupos escultóricos y ornatos, obra de Francisco Gutiérrez. Estaban labrados en piedra de caliza, a diferencia de las piezas estructurales, que eran de granito. Todos estos detalles se distinguen claramente en el grabado inferior, publicado en 1790.



El pintor José del Castillo (1737-1793) también reflejó la fuente en un cuadro realizado hacia 1780, que se conserva en el Museo del Prado. En él se puede apreciar el remate escultórico que describía Pascual Madoz. La obra lleva por título La bollera de la fuente de la Puerta de San Vicente.



Como se ha comentado, la Fuente de los Mascarones fue desmantelada en 1871, debido a la construcción del Asilo de Lavanderas, que ocupó parte de su emplazamiento.

Gracias a esta institución, fundada por la reina María Victoria, esposa de Amadeo I de Saboya, las lavanderas del río Manzanares podían dejar a sus hijos menores de cinco años, en horas de trabajo.

El viejo edificio del asilo aparece en el centro de la siguiente fotografía aérea, correspondiente a la zona de la Cuesta y de la Glorieta de San Vicente, que fue tomada en el primer cuarto del siglo XX. En aquel momento ya no estaba la Puerta de San Vicente, que desapareció en 1890, diecinueve años después del derribo de la fuente.

Recordamos que la puerta actual no es la original, sino una réplica reciente, instalada en el año 1995.



Como curiosidad, hay que señalar que, en la parte superior de la instantánea, se ve la isla fluvial donde, en 1931, fue levantada la célebre Piscina de la Isla. A la derecha se sitúan las cubiertas de la Estación del Norte y, a la izquierda, la arboleda del Campo del Moro.

3 comentarios:

  1. La verdad es que nunca había oído hablar de ella así que me ha venido bien esta entrada.

    Es una pena todo lo que se ha ido perdiendo, o bien definitivamente porque ha sido destruido, o bien de forma casi definitiva porque ha ido a parar a los temibles almacenes del Ayuntamiento.

    Saludos

    Nos vemos por Madrid

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  2. La Puerta de San Vicente es horrenda. Es como una prolongación del granito que abunda ultimamente por nuestra ciudad. Sus aristas lisas y nuevas, nos recuerda que en ese lugar estuvo una verdadera puerta de San Vicente que según tengo entendido, se encuentra guardada, piedra a piedra, en algún lugar de los almacenes que tiene el Ayuntamiento. Porqué narices no montan la puerta original?, la que está en su lugar es como de juguete e insípida hasta decir basta. No hay más que ver cualquier foto de la verdadera puerta, para ver lo bonita que era y lo horrorosa que es la copia que ocupa su lugar.

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  3. Hola Miguel. Se ha destruido muchísimo patrimonio en Madrid, especialmente en lo que respecta a las fuentes, de las que quedan muy poquitas supervivientes. Es una pena, lo que hemos sacrificado, casi siempre a favor del automóvil. Saludos, Jesús

    Hola Bélok. Estoy completamente de acuerdo contigo. Con lo hermosa que era la puerta original y lo insípida que resulta la réplica. Es realmente fea, como hecha sin cariño y con el terrible efecto del "granitazo" que nos está invadiendo. No doy crédito a lo que dices de que, en los almacenes municipales, están los restos de la puerta primitiva. Cada vez tengo más razones para pensar que estos alcaldes nuestros tienen algún familiar en alguna cantera de granito. Si no, no se explica. Saludos, Jesús

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