lunes, 23 de mayo de 2011

Del Monumento a Colón a la Esfera Armilar

Recuperamos la sección "El Madrid no construido", de la mano de dos proyectos fallidos, tal vez los más espectaculares de la historia de nuestra ciudad, que, a pesar de pertenecer a dos épocas muy distantes, presentan paralelismos más que notables.

Nos estamos refiriendo al Monumento a Cristóbal Colón y a la Esfera Armilar, dos colosales esferas metálicas, concebidas para conmemorar el mismo acontecimiento, el Descubrimiento de América, pero en épocas diferentes.

El primero se hubiese inaugurado en 1892 y el segundo un siglo después, coincidiendo con las celebraciones del cuarto y quinto centenario de aquel hecho histórico.


Recreación del Monumento a Cristóbal Colón, realizada por la revista 'Muy interesante' en marzo de 2009.

El Monumento a Cristóbal Colón fue una idea de Alberto de Palacio (1856-1939), un brillante ingeniero al que los madrileños debemos construcciones tan significativas como la Estación de Atocha. Fue diseñado para la Exposición Universal de Chicago de 1892, pero, tras desestimarse su realización, se hizo una segunda versión, con la intención de erigirlo en Madrid.

Constaba de una esfera de 200 metros de altura y un volumen de 4.180.000 metros cúbicos, que representaba el planeta, con los continentes y océanos plasmados en la superficie. Alrededor del ecuador, había dispuesta una plataforma de 700 metros de longitud y 14 metros de anchura, que servía de mirador.

La impresionante bola se apoyaba sobre una peana de 100 metros de alto, hecha en hormigón armado y reforzada con un armazón de hierro, con el que se garantizaba la estabilidad del conjunto gracias a diferentes puntos de apoyo.

En la parte interna de la esfera, estaba previsto reproducir la bóveda celeste en el momento de la llegada de los españoles al Nuevo Mundo.

Bajo la misma se distribuían numerosas dependencias, destinadas a albergar, en distintos niveles, salas de conferencias para congresos, bibliotecas colombinas, museos arqueológicos del mundo español y americano, museos zoológicos y botánicos, salones de música, observatorios y colegios astronómicos, además de varios restaurantes, un teatro, un gran hotel e, incluso, una iglesia.

El acceso se realizaba por la citada peana de hormigón, cuyo interior aparecía decorado con varios grupos escultóricos relativos al Descubrimiento, entre ellos una gigantesca estatua de Cristóbal Colón.

Con más de 300 metros de altura, la peana y la esfera igualaban las dimensiones de la Torre Eiffel (1887-1889). Pero, para batir su récord y convertirse en la estructura más alta del mundo, se pensó en un curioso remate, consistente en una réplica de la carabela Santa María, con esculturas de su tripulación a bordo.

Todo ello se hubiese levantado en el Parque de El Retiro, muy cerca del Palacio de Cristal (1887), edificio en el que Alberto de Palacio colaboró, junto con Ricardo Velázquez Bosco y Daniel Zuloaga.

Podemos verlo recreado en este dibujo publicado en 1891 por la revista La Ilustración española y americana.



Por su parte, el proyecto de la Esfera Armilar fue realizado por el escultor Rafael Trénor y el ingeniero de caminos José Antonio Fernández Ordóñez, en los años ochenta del siglo XX.

Consistía en un enorme astrolabio esférico de 92 metros de altura y 7.000 toneladas de peso, en el que quedaba representado el orbe. Tenía habilitado un sistema de escaleras mecánicas y ascensores, que facilitaba el desplazamiento por su interior, y estaba previsto que tuviera efectos lumínicos y sonoros especiales.

En un primer momento, se quiso instalar en Sevilla, a modo de hito visual, que sirviese de emblema de la Exposición Universal de 1992.

Tras ser rechazada para la capital andaluza, la Sociedad Estatal del Quinto Centenario y la cooperativa PSV (Promoción Social de la Vivienda) firmaron un acuerdo para construirla en Madrid, en el polígono de Valdebernardo, en el contexto de una importante operación urbanística.

Esta iniciativa contemplaba la realización de un parque de 160 hectáreas de superficie, presidido por el monumento y equipado con diferentes instalaciones culturales y recreativas, tales como un Museo del Espacio, un teatro interactivo o un lago preparado para la práctica de deportes náuticos.






















Con el estallido de la crisis de 1992, el proyecto de la Esfera Armilar se quedó sin financiación estatal. Pese a ello, la PSV decidió seguir adelante, asumiendo en solitario los costes de construcción, cifrados en casi 7.000 millones de pesetas.

Todo se quedó en agua de borrajas cuando, en 1994, la cooperativa de viviendas tuvo que ser intervenida, acusada de fraude inmobiliario.

13 comentarios:

  1. Hola Jesús,
    Me has sorprendido con este curioso artículo. No tenía ni la más remota idea de este proyecto. Hubiera sido un puntazo, un tanto megalómano, tener este aparatoso monumento en pleno centro de nuestro querido Madrid. Y las vista, de fábula.
    Me ha gustado este blog. A partir de hoy cuenta con un seguidor más.

    Un abrazo.

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  2. Hola Jesús, que interesante!. Tampoco tenía ni idea del proyecto para el Retiro. La idea parece inspirada (incluso el grabado de 1891) en la arquitectura utópica de Ledoux y Boullé solo que con cien años de retraso.
    Abrazos

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  3. Hola Manuel:
    Quizá fuera demasiado aparatoso y desmesurado. Yo casi me alegro de que no hubiera dinero para construirlo. En cambio, no opino lo mismo sobre la Esfera Armilar, que sí me hubiera gustado que se construyera.

    Gracias y un abrazo, Jesús

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  4. Hola Antonio:
    Siempre aportando datos más que interesantes. No conozco mucho sobre la arquitectura utopista, pero están entrando unas ganas de investigar...

    Muchas gracias y un abrazo, Jesús

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  5. Hola

    ambos hubieran sido impresionantes, pero la verdad creo que no me gustaría ese armatoste en el Retiro junto al palacio de Cristal (con perdón).

    gracias por contar cosas tan interesantes, Jesús!

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  6. ¿Verdad, Mercedes? Era demasiado grande y desmesurado, sin equilibrio ni proporcionalidad. Creo que hubiera destrozado nuestro Parque del Retiro y nuestro 'skyline'.

    Gracias y un abrazo, Jesús

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  7. Qué espanto de bolamundi. Solo de imaginarlo me da vértigo. No quiero ni pensar que a través de los cristales del maravilloso Palacio de Cristal pudiéramos contemplar esa horrorosa gigantesca construcción en pleno parque del Retiro. Qué pensaría el Ángel Caído, dueño absoluto de esos lares, o el mismísimo Alfonso XII, rey de las alturas del parque, o es que no tuvo ya bastante con ver subir a sus espaldas la mole de la Torre de Valencia.

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  8. Por cierto, se me olvidó decir que soy Bélok y que no puedo escribir un comentario como siempre, así que lo hice con Anónimo.

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  9. Hola Bélok!!

    Aunque no hubieses firmado, creo que tu hubiera reconocido, con esa prosa irónica, tan deliciosa. Comparto tu opinión y damos gracias de que tan desmesurada estructura no pudiera construirse!!

    Un abrazo fuerte y muchas gracias, Jesús

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  10. Hola Jesús, estupendo artículo sobre esta colosal idea de este ingeniero español que es bastante desconocido.
    Un saludo.
    Javier González

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    1. Gracias Javier. Me alegro mucho de que te haya gustado. Desde luego el proyecto era espectacular.

      Saludos, Jesús

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  11. Cuando se construyo la torre eiffel muchos la tildaron de monstruosidad....que pena no tener en madrid algo que la haga famosa!

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  12. Hola Santi, bienvenido!!!
    Completamente de acuerdo, nos faltan símbolos de envergadura. Desaprovechamos nuestro momento histórico!!

    Saludos desde "Pasión por Madrid", Jesús

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