miércoles, 4 de mayo de 2011

El río Manzanares, según Mesonero Romanos

Pasión por Madrid tiene una especial devoción por el río Manzanares, del que hemos hablado en numerosas ocasiones, casi siempre en primera persona, pero también reproduciendo textos y comentarios de diferentes autores.

Nuestro pequeño Manzanares no tiene un gran caudal, ni un largo recorrido, pero sí que ha sido capaz de generar ríos y ríos de tinta (y nunca mejor dicho), como si se tratara de un personaje literario.

Hoy le toca el turno a Ramón Mesonero Romanos (1803-82), quien se lamentaba de que el río "nunca pudo ser gran cosa", aunque reconocía su utilidad para la ciudad, "para fertilizar gran parte de su término, para el lavado de ropas, para los baños generales en verano y para surtir el canal" (Manual de Madrid, descripción de la Corte y de la Villa, 1831).


Detalle de una pintura del siglo XVIII, con el río a su paso por El Pardo.

Pero quizá sea en El antiguo Madrid, paseos históricos-anecdóticos por las calles y casas de esta villa (1861) donde Mesonero Romanos mejor analice la verdadera realidad del Manzanares, desde la perspectiva de su encaje en el tejido urbano madrileño:

"La gran falta natural de Madrid para su futuro desarrollo, como ciudad populosa y corte de tan importante monarquía, era la de un río caudaloso, que, surtiendo a las necesidades de un crecido vecindario, sirviese también para fertilizar y hermosear su término y campiña".

"Esta falta grave, representada en la exigüidad del modesto Manzanares, ha dado también motivo a las continuadas burlas y chanzonetas de los poetas satíricos, del mismo Quevedo, de Góngora, de Tirso de Molina y otros, de que podía formarse una abultada colección".

El río a su paso por la colina de Príncipe Pío, presidida por el desaparecido Cuartel de la Montaña (años 1911-15). En primer término, la isla fluvial sobre la que, décadas después, se construiría una de las primeras piscinas madrileñas.

"Pero es preciso tener en cuenta que la mayor parte de nuestras ciudades importantes del interior se hallan en el mismo caso; que nuestros ríos, tan celebrados de los poetas por sus arenas de oro y sus ondas transparentes, no son ningunos Támesis, Senas o Danubios caudalosos, navegables y conductores de salud, de civilización y bienandanza".

"Por lo cual vemos que, aun en los pueblos fundados en sus inmediaciones, no trataron de albergarles o darles paso dentro de su recinto, como lo están los que bañan las primeras ciudades de Francia, Inglaterra y Alemania, etc., y aun así se vieron expuestas las nuestras a las súbitas inundaciones, invernales o a la maligna influencia de sus sequedades del estío"

"El padre Tajo, que circunda la imperial Toledo, aunque también a respetuosa distancia, sólo empieza a ser verdaderamente río cuando corre por territorio portugués. Lo mismo el Duero y el Guadiana; el Ebro y el Guadalquivir son los que más se acercan entre nosotros a aquellas condiciones civilizadoras; pero ya a las extremidades de su curso, en los confines de la Península".

Vista parcial del Puente del Rey (año 1931).

"No se ocultó, sin embargo, esta falta al ilustrado Felipe II, y sabido es de todos el proyecto que formó, y que entonces se creyó realizable, de traer el Jarama a Madrid, incorporándolo con el Manzanares. Este último también por entonces debía ser bastante más caudaloso, o correr menos oculto en la arena, pues tenemos la relación del viaje que Antonelli hizo desde Lisboa por el Tajo y el Jarama, y continuó luego por el Manzanares hasta El Pardo". 

"Posteriormente, y según fue haciéndose sentir más y más la necesidad, se renovaron otros proyectos análogos y, a fines del siglo XVII, se ideó la canalización hasta Vaciamadrid y luego, con el auxilio del Jarama, hasta Toledo; proyecto que no fue admitido por la Reina Gobernadora doña Mariana de Austria, hasta que en el reinado de Carlos III se construyó por espacio de dos leguas el que luego existió, aunque por cierto con bien escaso resultado".

12 comentarios:

  1. ¡Qué gusto ver esas antíguas imágenes del Manzanares! Es una pena ver todo lo que dejamos atrás en pos del progreso.

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  2. Hola Jesús, ya sabes que comparto tu devoción por el Manzanares, me encanta que le dediques estos posts, ¡muchas gracias! seguro que nuestro Río está feliz :-)
    saludos

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  3. Hola Jesús,
    Con orgullo yo también me sumo al club del único "aprendiz de río" del mundo, que ha dado nombre a una ciudad.
    Bonito homenaje. Esto sí que es "Pasión por Madrid". Gracias.
    ¡Salud!

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  4. ¿Verdad, Mingo? Esas fotos son un auténtico tesoro, cuando el río era río (pequeñito, como ha sido siempre). Yo pensaba que con el proyecto Madrid Río se iba a hacer una auténtica recuperación del mismo, pero el Manzanares ha sido precisamente lo único que se ha tocado.

    Gracias por el comentario. Un abrazo, Jesús

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  5. Hola Mercedes:
    El Manzanares hay que comprenderlo en su dimensión de río pequeño. Odiarlo o menospreciarlo porque no tiene un gran caudal no tiene sentido. Y, precisamente, como río pequeño, es un río bellísimo, que atraviesa espacios únicos, preciosos... como La Pedriza, como El Pardo, como el Parque Regional del Sureste... (por cierto, todos ellos espacios protegidos).

    Gracias por pertenecer a es club de fans del Manzanares. Un abrazo, Jesús

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  6. Hola Manuel:
    ¿Tanto se me ve el plumero con ese apasionamiento por el Manzanares? Creo que bastante y, después del mensaje que le he dejado a Mercedes, aún más. En fin, que me alegro que te sumes al club de devotos del Manzanares, máxime haciendo los méritos verbales que haces (lo de "el único aprendiz de río del mundo" es genial; si no lo patentas, te lo robo, jeje).

    Un fuerte abrazo, Jesús

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  7. Hola Jesus! Me ha encantado tu post. Tambien me apasiona el Manzanares, y estoy haciendo un trabajo sobre los 90 km. de recorrido desde que nace hasta que "rinde aguas".
    Respecto al caudal, que es muy limitado, todo esta condicionado a lo que desagua la Presa de El Pardo, que se hizo para regularlo, y que hoy esta de mas.
    Un abrazo.

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  8. Hola José:
    Espero ansioso ese trabajo de los 90 kilómetros de recorrido. Creo que da para mucho: el Ventisquero de la Condesa, La Pedriza, El Pardo, Madrid, los puentes históricos, los restos del Real Canal... ¡cuántas cosas!

    Es verdad lo que dices del embalse de El Pardo: antiguamente el río tenía crecidas y un caudal que, aunque oscilante, tenía cierta entidad. Con la regulación al que le somete el embalse de El Pardo y también el de Santillana, hay momentos del año en que casi no hay agua en su cauce.

    Un abrazo, Jesús

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  9. Si, aprendiz de río pero cuando se ha enfadado se ha llevado por delante hasta la piscina La Isla, y casas de las cercanías. El Manzanares ha tenido (que yo sepa)tres islas, una de ellas la de la piscina, la segunda, grande, pues se celebraba la verbena de Santiago el Verde el 3 de Mayo, y la otra que no tengo datos de ella.

    Bien por Pasión por Madrid, yo estoy enamorada de él. Madriles.

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  10. Hola Madriles:
    Muchas gracias por tu comentario y bienvenido. Tienes toda la razón. Además de lo que señalas, no hay que olvidar que el río también se llevó varios puentes, entre ellos los anteriores al actual Puente de Toledo y el Puente Verde de la Florida.

    Un fuerte abrazo, Jesús

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  11. Carlos Viñas-Valle15 de agosto de 2012, 18:27

    Salvo el puñado de ríos gigantescos del mundo y los muchos otros que no alcanzan las dimensiones de los primeros, son mayoría "los aprendices de ríos". El Duero, el Ebro y el Tajo por ejemplo tienen bastantes tramos que pueden cruzarse sin que el agua te llegue apenas a las rodillas.

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  12. Hola Carlos:
    Gracias por tu comentario. Es verdad, en España nuestros ríos son casi todos aprendices. Los grandes ríos españoles son arroyuelos comparados con los grandes ríos continentales.

    Un abrazo, Jesús

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