sábado, 3 de agosto de 2013

'Maribel y la extraña familia'

Durante estos meses estivales, en los que Madrid parece haber echado el cierre, sorprende encontrar en la cartelera de teatro un montaje tan brillante como el de 'Maribel y la extraña familia', de Miguel Mihura (1905-1977), que estos días llena el Teatro Infanta Isabel.

Lucía Quintana y Markos Marín.

El prestigioso director Gerardo Vera recupera esta comedia, una de las más aplaudidas y representadas de la historia del teatro español, y lo hace con tal maestría que me atrevería a decir que estamos ante una de las mejores puestas en escena que se hayan hecho en la capital en los últimos años.

Vera saca todo el partido al genio de Mihura y nos pone en bandeja su refinado e inteligente humor, basado en situaciones inverosímiles, personajes atípicos y un lenguaje dislocado. El autor madrileño convierte el absurdo en un fin en sí mismo, pero también en un potente medio para destapar las incongruencias de los convencionalismos sociales, todo ello bajo un barniz poético que conduce a la ternura.

Porque, como dijo el propio Mihura, "el humor es un género literario al que se suelen dedicar los poetas cuando la poesía no da lo suficiente para vivir bien". 

"El humor es a la literatura seria lo que el agua de Seltz al agua de Lozoya. El mismo líquido, pero adornado con unas burbujitas para que haga más mono. En realidad, nada, un capricho, un lujo, una pluma de perdiz que se pone uno en el sombrero, un modo de pasar el tiempo".


Alicia Hermida y Sonsoles Benedicto.

La obra fue estrenada en el año 1959. Un año después, se rodó su primera versión cinematográfica, dirigida por José María Forqué, en la que participó la actriz madrileña Alicia Hermida, que curiosamente también interviene en esta representación teatral.

3 comentarios:

  1. Hola Jesús,
    Me encanta esta sección de crítica teatral. Haces muy bien en divulgar estas piezas y esperemos que genios como Mihura lleguen, de este modo, a un público más amplio y joven.
    Felicidades.
    Un abrazo

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  2. Hola Antonio:
    Muchas gracias. Mihura siempre es una delicia, por sus obras no pasa el tiempo. Además, ¡qué satisfacción da ver una obra de teatro con tantos personajes y con varios cambios de decorado, ahora que casi todas las obras modernas no pasan de uno o dos actores y con un decorado casi inexistente!

    Abrazos, Jesús

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