lunes, 23 de junio de 2014

Puerta del Sol 1, de hotel a tienda tecnológica

El histórico edificio del número 1 de la Puerta del Sol inicia una nueva etapa, tras la inauguración el pasado sábado de una tienda de Apple, la cuarta que la multinacional estadounidense abre en la Comunidad de Madrid.
















La puesta en marcha de este centro ha venido precedida de un largo proceso de rehabilitación, que dio comienzo a principios de 2012, cuando la administración autorizó el cambio de uso de este viejo inmueble, ocupado durante más de 140 años por el mítico Hotel París (o Grand Hôtel de París, como se llamó inicialmente).

Considerado como el primer establecimiento hotelero de la capital, este hotel se empezó a construir en 1862 sobre el solar más caro de la Puerta del Sol, donde antes estuvo el Hospital del Buen Suceso, que había sido derribado ocho años antes. Su promotor fue Lamberto Fontanella, propietario de la parcela, y su arquitecto Jerónimo de la Gándara, quien dejó listo el edificio en 1864.

Fue un hotel de calidad, con una clara influencia francesa en su decoración y servicios, que apenas tuvo competencia en sus cuatro primeras décadas de existencia. Con la apertura del Ritz (1910) y del Palace (1912) comenzó su decadencia, que se agravaría con el estallido de la Guerra Civil (1936-39). Aún así logró sobrevivir hasta 2006, cuando fue vendido a Apple por 80 millones de euros.



Aunque la remodelación llevada a cabo ha sido muy respetuosa con la fachada, ha introducido cambios muy significativos sobre el paisaje urbano, al condicionar el traslado del rótulo luminoso de Tío Pepe, toda una referencia de ese flanco de la plaza.



La parte interior también ha sido modificada sustancialmente. Se han tirado muros y tabiques para la creación de espacios diáfanos en las dos primeras plantas, que, de las seis que tiene el edificio, son las únicas que están dedicadas a la venta.



El vaciado no ha impedido que el local transmita una cierta atmósfera decimonónica, gracias a que se han conservado algunos elementos primitivos, que, lejos de lo que pudiera pensarse, encuentran un perfecto encaje en el contexto tecnológico de la tienda. Es el caso de las vigas de hierro del techo, que se combinan con láminas de madera de nueva incorporación, y de las columnas del mismo material.



El patio de luces ha sido cubierto en su primer piso con un lucernario, que va en la línea de los forjados originales, y que permite la entrada de la luz natural. Junto a él, una escalera de hierro y madera facilita la comunicación de las dos plantas comerciales, así como del sótano.



Mención especial merece este último recinto, donde se han acondicionado diferentes salas de reuniones. No es accesible al público en general, sino a quienes se inscriban en los cursos y conferencias que Apple tiene previsto desarrollar.

No hemos tenido ocasión de visitarlo, pero nos atrevemos a calificarlo como la joya de la rehabilitación. Aquí se encuentra el sótano abovedado del Hotel París y debajo de él los cimientos del Hospital del Buen Suceso, que afloraron en el verano de 2013 y que, pese a su relevancia, no han sido musealizados, por indicaciones expresas de la Dirección General de Patrimonio Histórico.


Fotografía publicada por 'El País' el 10 de julio de 2013.

Una decisión sorprendente y, desde luego, muy cuestionable, por cuanto nos priva a los madrileños de poder contemplar estos importantes restos arqueológicos. En lugar de paneles de cristal, la Comunidad de Madrid recomendó cubrirlos y que la pavimentación reflejara simbólicamente, por medio de un dibujo, el recorrido de la cimentación.


Fotografía publicada en el portal inmobiliario Idealista.

8 comentarios:

  1. Hola Jesús. No hay vez que hablemos de algún hallazgo, que no comentemos la nefasta y caciquil actuación de Patrimonio.
    En fin. Buena entrada, en la que nos describes la rehabilitación de este emblemático edificio.
    Un abrazo.

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    1. Gracias José. Es el mundo al revés: la Dirección General de Patrimonio, que debería velar por lo nuestro y darlo a conocer, parece aliarse con los intereses de la todopoderosa Apple para no incomodarle la pavimentación del sótano. En fin!!

      Un abrazo y muchas gracias, Jesús

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  2. Una explicación estupenda de lo que es ahora el antiguo hotel, Jesús, y las fotos preciosas. Las tiendas y los productos de Apple son siempre bonitos (además de buenos), la pena, una vez más, es que no se puedan conocer los hallazgos arqueológicos (excepto lo que publicó el País, que yo sepa). Siempre echo de menos explicaciones, noticias, algo... por parte de la Comunidad de Madrid.
    ¡Gracias!

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    1. Tienes razón Mercedes. No es la primera vez que la Comunidad de Madrid da la callada por respuesta. Todavía estamos esperando explicaciones sobre el fragmento de cerca que apareció en Serrano. El problema de fondo es que estos temas no generan debate social, ni restan votos!!

      Muchas gracias y un abrazo, Jesús

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  3. Hola Jesús,
    Tu descripción del local y sus antecedentes es magnífica, como nos tienes malacostumbrados. A juzgar por las fotos y aunque no he ido (y creo que tardaré bastante tiempo en hacerlo), me parece que la intervención carece de "alma". Acero color gris, madera, algo de granito en el sótano y ¡punto pelota!. Ah, y columnas de fundición recicladas y fuera de contexto para que se vea cómo han respetado los elementos históricos porque las barandillas de la escalera y el patio (feo de narices) me temo que son de anteayer. Si Valle-Inclán levantara la cabeza y viera en que ha quedado el Café de la Montaña pediría que le amputaran el otro brazo.
    Gracias por la información y un abrazo.

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    1. Hola Antonio:
      Muchas gracias por tus aportaciones, como siempre certeras, valientes y rotundas. La verdad es que nos abres los ojos y nos haces ver con una actitud crítica las cosas que se dan por hecho. Creo que no te falta razón.

      Muchas gracias y abrazos, Jesús

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  4. Hola Jesús,
    Ayer Telefónica, hoy Apple, ¿mañana Vodafone?, jeje.
    El amigo Antonio ha hecho un análisis rápido de la intervención, seguramente acertada. Yo tengo que ver la obra más de cerca para saber si es decorado. En un principio, por las buenas fotos, me gusta el espacio que ha quedado, aunque me hubiera gustado entrar cuando era hotel.
    De los cimientos del Buen Suceso no voy a decir ni mu ¡grrr!
    Un abrazo.

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  5. Hola Manuel:
    Pues tienes razón, con tanta multinacional me lo tengo que hacer mirar, aunque confieso que es de buena fe y que no he recibido ningún soborno. He estado leyendo por ahí y muchos expertos (además de Antonio) están poniendo en cuestión la autenticidad de los forjados. Ya sabemos que a estos americanos les gusta mucho el cartón piedra!!!

    Abrazos, Jesús

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