lunes, 23 de marzo de 2015

De la Fuente del Tritón a la Fuente del Castaño

La entrada de hoy está dedicada a la Fuente del Tritón, uno de los muchos tesoros que adornaron los Jardines del Buen Retiro, de la que no queda nada, ni siquiera existen pistas que nos aclaren las circunstancias de su desaparición.

Fue configurada a mediados del siglo XVII, a partir del reciclaje de dos elementos principales, un grupo escultórico y un pedestal, que, si bien procedían de proyectos diferentes, tenían en común haber sido elaborados en la Florencia del Cinquecento.


Fuente del Tritón del Buen Retiro. Dibujo de Edward Montagu, 1668.

El grupo escultórico

La escultura que presidía la fuente fue realizada hacia 1560 por el artista italiano Battista Lorenzi (1527-1583), en su taller florentino. Estaba hecha en mármol y representaba a un tritón a lomos de un delfín, en suave escorzo, con el brazo derecho levantado, tocando un cuerno (o tal vez una caracola), a modo de instrumento musical.

El primer destino de esta figura fue la ciudad siciliana de Palermo, que en aquellos momentos estaba bajo dominio español, y más en concreto, el Palacio de los Normandos, donde tenía su sede el virreinato.

En el año 1644, el virrey de Sicilia y Nápoles, Juan Alfonso Enríquez de Cabrera (1597-1647), decidió llevársela a Madrid y entregársela como regalo al rey Felipe IV (1605-1665), quien, diez años después, ordenaría ubicarla en el Buen Retiro.

Podemos hacernos una idea de cuál era su aspecto, gracias a la copia existente en el Museo Archeologico Regionale de Palermo, que fue encargada por el propio virrey, poco antes de su partida a España.


Fontana del Tritone, Museo Archeologico Regionale de Palermo. 
(Wikimedia Commons).

El pedestal

La fuente tenía como base una pieza de excepción. Se trataba del pedestal de la Fontana del Cortile, que estuvo situada en Florencia, una creación de Juan de Bolonia (1529-1608), compuesta, además de por esta estructura, por el grupo escultórico Sansón dando muerte a los filisteos.


Fontana del Cortile. Dibujo de Juan de Bolonia, hacia 1560.

La Fontana del Cortile fue comprada en 1601 por el Duque de Lerma y colocada tres años después en el Palacio de la Ribera, la residencia veraniega que Felipe III tuvo en Valladolid.

En 1623, reinando ya Felipe IV, la estatua de Sansón fue donada al Príncipe de Gales (a la postre, Carlos I de Inglaterra). No así el pedestal, que terminaría en el Buen Retiro, tras descartarse el Real Sitio de El Pardo como posible enclave.


'Sansón dando muerte a los filisteos', de Juan de Bolonia, 1562 (Victoria & Abert Museum, Londres).

Tanto gustó este soporte que, casi en paralelo, se hizo una réplica para el Jardín de la Isla de Aranjuez, según ha podido documentar el historiador italiano Fernando Loffredo (2012). Se pone así fin a la opinión generalizada de que el cuerpo principal de la Fuente de Baco, en la citada localidad, era el original de Juan de Bolonia.


Fuente de Baco, Aranjuez (Wikimedia Commons).

El resultado final

La Fuente del Tritón fue levantada entre 1654 y 1656 en el Jardín de la Reina, una de las grandes plazas que dividían el Palacio del Buen Retiro. Aquí compartía eje con el llamado ‘caballo de bronce’, la célebre estatua ecuestre que Pietro Tacca (1577-1640) le hizo a Felipe IV y en la que también intervino Juan de Bolonia. Como sabemos, este monumento se encuentra hoy en la Plaza de Oriente.


'El Palacio del Buen Retiro y la estatua de Felipe IV', grabado de Pieter Van den Berge, 1701.

A pesar esta integrada por partes inconexas y dispersas, se logró una composición bastante armoniosa. A ello contribuyó la traza del tritón, no muy diferente a la que concibió Juan de Bolonia para su Sansón. Mientras que el primero eleva su brazo derecho para tocar un cuerno, el segundo lo hace para dar muerte a un enemigo.

Conocemos cómo era la fuente en el siglo XVII por un elocuente dibujo que Edward Montagu, primer conde de Sandwich, hizo durante su embajada en Madrid (1666-1668). Se incluye al inicio del presente reportaje.

La desaparición

Si bien no hay constancia de ello, cabe pensar que el pedestal quedara destrozado durante la Guerra de la Independencia (1808-1814). En cambio, el grupo escultórico sí que consiguió salvarse, aunque lamentando la pérdida del cuerno que sostenía con la mano.






















Convenientemente restaurado, el tritón fue ubicado en la Casa de Campo, probablemente a mediados del siglo XIX, cuando la antigua posesión real se quedó prácticamente sin elementos decorativos, con el traslado de la estatua ecuestre de Felipe III a la Plaza Mayor y la desmantelación de la Fuente del Águila. Pudo haber sido llevada en esos momentos para compensar el vacío creado.

Fue instalado encima de una modesta fuente, denominada del Castaño. Tenemos constancia de este emplazamiento gracias a una fotografía de finales del siglo XIX o principios del XX y a un dibujo publicado por primera vez en 1901 por una guía turística. A partir de ahí, se pierde completamente el rastro, sin que se conozca ningún tipo de detalle sobre su desaparición.


Dibujo incluido en la guía 'Real Casa de Campo', 
de Manuel Jorreto, 1901.

21 comentarios:

  1. Aparece el grabado en 1906 en esta publicación: http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0004857775&page=6&search=%22fuente+del+casta%C3%B1o%22&lang=es

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    1. Muchas gracias, Andrés, por el enlace. Había visto esa publicación mientras me estaba documentando para el artículo y la verdad es que me sorprendió bastante, porque incluía el grabado sin que se recogiese ninguna referencia en el texto a la fuente, y sin que hubiese ninguna relación entre lo que se decía y las ilustraciones. Imagino que la revista "El progreso industrial y mercantil" lo "tomaría prestado" de la guía de Manuel Jorreto para "adornar" los textos.

      Un abrazo desde "Pasión por Madrid", Jesús

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  2. Hola Jesús. Parece que somos especialistas en desmantelar, dispersar, perder / hurtar, regalar alegremente, trasladar sin sentido... nuestro patrimonio. Esta historia, contada tan magistralmente, es buena prueba de esta peculiaridad tan madrileña que "nos teníamos que hacer ver".
    Menos mal que existen réplicas, dibujos, grabados y Pasión por Madrid para hacernos una idea de lo que podía tener nuestra querida ciudad.
    Por cierto, el último pilón para el Tritón del cinquecento, el del castaño, era eso, una auténtica castaña.
    Enhorabuena por el magnífico estudio y un abrazo.

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  3. Hola Antonio:

    Tienes razón, siempre es la misma historia: somos unos maestros para hacer desaparecer las cosas y así seguimos, tan tranquilos, tropezando una y otra vez con la misma piedra. Tenemos una asombrosa capacidad houdiana para hacer desaparecer el patrimonio, pero no hemos aprendido cómo hacer para que reaparezca.

    Creo que el problema es que nuestros gestores no conocen lo que tenemos, porque, si así fuera, a nadie se le hubiera ocurrido colocar un pedazo de escultura del Cinquecento encima de esa "castaña" de fuente. No me extrañaría nada que, en un día de viento, se les hubiese caído y se les hubiese hecho añicos. Es que no cabía en el pedestal...

    Abrazos y muchas gracias, Jesús

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  4. Hola, Jesús, muchas gracias, y enhorabuena por este trabajo tan bueno sobre una fuente y una espléndida obra perdida, ¡otra más!
    Ya lo ha expresado Antonio a las mil maravillas, menos mal que podemos conocer tanto arte desaparecido, gracias a las imágenes, y ¡gracias a ti!
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias a ti, Mercedes. El Buen Retiro debía estar plagado de tesoros como éste, que no solo han desaparecido materialmente, sino que han quedado sin documentar, en el más absoluto olvido. ¡¡¡Es que hemos perdido tanto...!!!

      Un abrazo, Jesús

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  5. Hola Jesús. Que lamentable es que vayan desapareciendo obras de arte, deban de pensar que había muchas en Madrid, y que sobraban par que, como dice Antonio, se quitaran, regalaran, demolieran, etc.
    Es que desde Carlos III, no ha habido un alcalde para Madrid, con dos dedos de frente, y el deseo que que siguiese siendo la ciudad desde la que ir al cielo? Salvando al Prefesor Tierno, que algo hizo.
    Parece ser que no.
    Gran entrada, con una cronología esplendida.
    Un abrazo.

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    1. Hola José:
      Estoy muy de acuerdo contigo. A los desastres que hemos padecido en la ciudad (invasión napoleónica, Guerra Civil...) hay que añadirle un absoluto desprecio hacia nuestro patrimonio por parte de nuestros gestores, quizá derivado de su desconocimiento, y una miopía enorme. Lo peor es que yo creo que seguimos igual.

      Abrazos, Jesús

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  6. Resulta increíble la poca suerte que ha tenido Madrid con sus fuentes del XVI y XVII, agravándose el tema por el hecho de haber resistido bastantes hasta casi el siglo XX y despareciendo en el aire sin que se sepa nada. También me suena que hubo en la Casa de Campo unas esculturas que representaban a los rios como en la fuente de Bernini (y atribuidos a él o a su taller) y que desaparecieron en la segunda mitad del XIX sin que nada se volviese a saber de ellos. Vendidas, destrozadas¿?. Con suerte aun aparecerán algún día.

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  7. Hola Boro:
    Dejando a un lado el Real Alcázar, tuvimos tres reales sitios entre los siglos XVI y XVII (Retiro, Casa de Campo, El Pardo) y lo cierto es que hemos conservado muy poco y, escultóricamente, no hay casi nada, más allá de la Fuente del Águila (que no podemos ver) y de las estatuas ecuestres de Felipe III y Felipe IV. Menos mal que pictóricamente hemos sido más cuidadosos. Lo que comentas de la fuente de los ríos, no sé mucho del tema, pero creo que procedía de Aranjuez y que, por algún motivo, fue trasladada a la Casa de Campo. Otra pérdida más que lamentar...

    Abrazos, Jesús

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    1. Como sabrás, la estatua equestre de Felipe III fue destruida durante la II República (le pusieron un cartucho de dinamita en la boca del caballo)

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  8. Hola, Jesús

    Cuando desapareció, parece que la fuente no tenía demasiada buena prensa:

    - "La Comisión (monumento Benavente) solicita del Municipio uno de estos dos emplazamientos, o el de la fuente del Tritón, que hay en los jardincillos de Recoletos, o el centro de los jardines recientemente plantados por debajo de la fuente de Neptuno en el Salón del Prado. es de creer que el ayuntamiento cederá el primero, pues siendo este un sitio en donde se reúnen docenas de niños mejor que en torno de una fuente de mal gusto, honda, cuyo rebasamiento del agua mantiene charcas pestilentes, origen de miasmas, han de correr y gritar los niños en derredor del monumento y busto dedicados al que consagró su vida al alivio y curación de la infancia enferma" (El Liberal, 2 febrero 1886).

    - "El paseo de Recoletos servirá de marco, en fecha no lejana, a la estatura del doctor Benavente, costeada, como es sabido, por los amigos y admiradores del ilustre médico. Accediendo a los deseos de éstos, el ayuntamiento, según tenemos entendido, acordará que el monumento se instale en el sitio que ocupa la vieja fuente del tritón, situada junto al teatro del príncipe Alfonso. La fuente desaparecerá de Madrid, pues aparte de que su valor artístico e histórico es bien escaso, su estado no consiente que sea trasladada a otro sitio" (El Siglo Futuro, 10 febrero 1886).

    En junio del mismo año comenzaron los trabajos de instalación del monumento de Benavente en el centro del Parterre del Retiro. Desconozco si ese era el emplazamiento de la fuente.

    Podéis ver una foto de ésta junto con el Teatro del príncipe Alfonso en La Esfera de 29 enero 1916.

    Saludos cordiales

    Jose

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  9. Muchísimas gracias José Luis.

    La información que nos proporcionas es muy valiosa. Si no llega a ser por esos datos, jamás hubiese relacionado la estatua de Battista Lorenzi con el tritón de la Fuente de Recoletos. ¡¡Y es la misma escultura!! Así pues, debo entender que, después del Buen Retiro, la citada figura tuvo como destino el Paseo de Recoletos, desde donde sería llevada hacia 1886 (o algo más tarde) a la Casa de Campo, para después desaparecer. En fin, son tantos los datos y tan sustancial la información, que me veo obligado a actualizar el presente artículo (me tomo un tiempo para documentarme y me pongo con ello).

    Gracias nuevamente. Un abrazo, Jesús

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  10. Hola José Luis, nuevamente:
    Consultando diferentes documentos, he llegado a la conclusión de que la Fuente del Tritón del Paseo de Recoletos (que es la que se ve en "La Esfera" del 29 de enero de 1916) no es la misma que la Fuente del Tritón que hubo en el Buen Retiro y, posteriormente, en la Casa de Campo.

    Me había hecho ilusiones con que fueran la misma, pero si analizamos la fotografía de "La Esfera" en detalle (se puede ver con mayor nitidez en el siguiente enlace de la Biblioteca Nacional, que es a quien pertenece la citada foto), puede comprobarse que hay diferencias entre los dos conjuntos, a pesar de que siguen el mismo modelo.

    http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000025607

    Entre las diferencias, destaco la forma de coger la caracola que tiene el tritón (la estatua del Buen Retiro, según la copia de Palermo, la ase por la parte superior, mientras que la de Recoletos parece hacerlo por la parte inferior). En el siguiente dibujo (de la Fuente de Recoletos) se ve incluso mejor:

    http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fuente_del_Trit%C3%B3n_Jardines_de_Recoletos,_Madrid,_Espa%C3%B1a.jpg

    Muchas gracias, nuevamente, por tu interés y por todas tus aportaciones (ya tengo un nuevo misterio entre manos, el de la Fuente de Recoletos, que espero en algún momento despejar).

    Un abrazo muy fuerte, Jesús

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  11. Con un aspecto más esbelto tal vez esta esculturilla de Giamologna esté en el modelo o sea descendiente de la nuestra. La cronologia que la de el Met es de 1560-1570
    http://www.metmuseum.org/collection/the-collection-online/search/192729?rpp=30&pg=1&ft=triton&where=Italy&pos=2&imgno=1&tabname=object-information.
    Un saludo

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    1. Pues sí, el patrón es el mismo, no hay ninguna duda. ¿Cuál sería el precursor, el de Juan de Bolonia o el de Lorenzi?

      Muchas gracias por esta nueva contribución. Abrazos, Jesús

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    2. Ésta, ahora considera copia de Giambologna, antiguamente se consideraba de Lorenzi
      http://collections.frick.org/view/objects/asitem/items$0040:114

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    3. Y pensar que nosotros tuvimos uno de esos primeros tritones!!!

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  12. Hola, Jesús

    He de reconocer que mientras miraba todo esto me quedé con la duda, ya que tanto en pie de foto o pie de grabado como en texto se iban refiriendo a "Fuente del Tritón" o "Fuente de Recoletos", según la fuente (nunca mejor dicho).

    Entonces, ¿hemos de pensar que habrían dos tritones distintos en una única denominada fuente del tritón?

    Un abrazo
    Jose

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  13. Hola José Luis:
    Gracias nuevamente. Efectivamente, tiene toda la pinta. Había dos fuentes del tritón y seguramente alguna más, no documentada, ya que esta figura era muy recurrente como motivo ornamental (de hecho, en el Campo del Moro conservamos una preciosa Fuente de los Tritones -en plural-, de origen italiano). Seguiremos tirando del hilo, porque tampoco sería de extrañar que el tritón de Recoletos utilizase como modelo al otro tritón, el del Buen Retiro.

    Abrazos, Jesús

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  14. En el Paseo del Prado hay dos tritones en sendas fuentes hacia la plaza y monumento de Murillo.

    Los tritones son un modelo convencional de fuente (son deidades acuáticas), y hay un montón en Europa.
    el tritón de Bernini en Roma hizo fortuna, y debió de inspirar a los tritones posteriores

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