domingo, 21 de febrero de 2010

La Playa de Madrid
















La Playa de Madrid (1932) fue mucho más que un complejo deportivo y recreativo. Existió realmente una playa, con todo lo que se le puede pedir a este tipo de enclaves: su arena, su orilla, sus tumbonas, sus parasoles, sus barcas y, por supuesto, sus bañistas.

Todo ello fue posible gracias a un embalse con una capacidad de almacenamiento de 80.000 metros cúbicos, arrebatados al Manzanares a su paso por el Monte de El Pardo. Se construyó cerca del actual Hipódromo de la Zarzuela, a la altura de la desembocadura del Arroyo del Fresno, dos kilómetros aguas arriba del Puente de San Fernando.

Fue la primera playa artificial de España, surgida en un momento en el que Madrid se enamoró de su río, al compás de una corriente de pensamiento que defendía el desarrollo físico del individuo, a través del deporte y del contacto con la naturaleza.

Fruto de esa historia de amor fue la canalización y saneamiento del Manzanares y la apertura de áreas recreativas, deportivas y de baño en su entorno inmediato, principalmente en la Casa de Campo y en el Monte de El Pardo.
















La Playa de Madrid se debió a una iniciativa de la Segunda República (1931-1939), que, tras la inauguración de la Piscina de la Isla, levantada sobre una isla del Manzanares, procedió a la creación de una nueva zona de baño, fuera del núcleo urbano, en un tramo del río libre de contaminaciones.

A diferencia de aquella, la Playa de Madrid era de titularidad pública y, por tanto, mucho más popular. Además del embalse, constaba de diferentes instalaciones deportivas y de ocio, que fueron diseñadas, al más puro estilo racionalista, por Manuel Muñoz Monasterio. Todo ello, presa incluida, quedó destruido durante la Guerra Civil (1936-1939).

No fue el final de la Playa de Madrid, que tuvo la suerte de ser reconstruida en el año 1947 por el mismo autor, aunque apartándose radicalmente de las pautas arquitectónicas de la primera obra. El nuevo complejo se revistió de tejados y chapiteles de pizarra, en la línea imperialista impuesta por el régimen franquista.

La zona de baño articulada alrededor del embalse sobrevivió unos cuantos años más, pero terminó abandonándose, ante la contaminación del río y el éxito del vecino Parque Sindical (actualmente denominado Parque Deportivo Puerta de Hierro), cuyo proyecto inicial también se debió, casualidades de la vida, a Muñoz Monasterio.

Este último se inauguró en 1955, con un diseño que emulaba el concepto básico de la Playa de Madrid y así llegó a tener su propio embalse, con una gran isla en el centro. Por esta razón y por la cercanía de ambos complejos, mucha gente identifica erróneamente el Parque Sindical con la Playa de Madrid.

Poco queda de aquella playa con su arena y con su orilla. Ya no hay agua embalsada, pero sí que se mantiene en pie la presa, escondida en medio de una espesa vegetación de ribera y convenientemente vallada por motivos de seguridad. El embalse del Parque Sindical también fue vaciado y su presa reconvertida en puente, a través del cual se accede a las actuales instalaciones del Parque Deportivo Puerta de Hierro.

En cambio, sí que se conservan los edificios del primitivo complejo de la Playa de Madrid. A su alrededor se han levantado modernos equipamientos, que conforman la oferta deportiva y de ocio de un club privado, cuyo planteamiento elitista está muy lejos del concepto popular con el que nació la Playa.

Un gran impacto social


La Playa de Madrid abrió al público en el verano de 1932, si bien las obras se prolongaron, en varias fases, hasta 1934. Un año antes de su inauguración, se había creado una gran expectación alrededor del futuro complejo, tal y como se pone de manifiesto en el siguiente poema, publicado en tono irónico por una guía de viajes que contaba con el patrocinio de Viena Capellanes:

"De una playa veraniega a Madrid se dotará y a esas playas de pega, ninguno se marchará. Será la de los Madriles, por su río caudaloso, un brazo de mar hermoso, en donde nenas gentiles, las ondinas madrileñas, maestras en natación, les darán una lección, a las ondinas norteñas".


Hubo también una potente campaña promocional, con la distribución de numerosos carteles, que no sólo anunciaban la apertura del complejo, sino también la puesta en marcha de un servicio especial de autobuses, que cubría el trayecto Puerta del Sol-Playa de Madrid en sólo quince minutos (doce si se cogía en la Gran Vía). 

En el cartel podía verse a una bañista lanzándose desde un trampolín con el telón de fondo de una vista panorámica de Madrid, correspondiente a su perfil occidental.

La Playa de Madrid estaba abierta desde mayo hasta octubre. El bono de temporada costaba 30 pesetas para los caballeros y 20 para las damas. Las entradas individuales se vendían a 1,50 pesetas.

El impacto social de la Playa de Madrid fue tal que pronto se convirtió en una de las señas de identidad de la ciudad, como así avalan las diferentes tarjetas postales que reproducían las instalaciones. Además, todavía hoy persiste la denominación de Carretera de la Playa, en alusión a la Avenida del Cardenal Herrera Oria, coincidente en algunos tramos con aquella vía.














La presa

La presa estaba constituida por una estructura de hormigón, en cuyos vanos se alojaba un sistema de compuertas. Así puede verse en las dos imágenes inferiores, correspondientes al año 1932, cuando el complejo abrió sus puertas. 






























Más abajo se comprueba el estado actual de la presa, en estas dos instantáneas tomadas el 17 de febrero de 2010. Las compuertas han sido retiradas y el embalse vaciado. Sin embargo, no da la sensación de que la estructura se encuentre arruinada, muy al contrario, parece que se conserva en buen estado.























El embalse

Las aguas retenidas en el embalse no debían tener mucha profundidad, a juzgar por la imagen inferior, tomada a finales de los años cuarenta o a principios de los cincuenta, en la que se ve a un grupo de bañistas haciendo pie a cierta distancia de la orilla.



La fotografía siguiente corresponde a la misma época que la anterior. Puede verse en detalle una de las orillas, decorada con unos pequeños jardines, además de diferentes isletas, en las que se sitúan plantaciones de árboles.



En la actualidad no hay embalse, como recoge esta fotografía aérea de Páginas Amarillas. El Manzanares discurre libre en esta 
parte de su recorrido, si bien tiende a remansarse, al toparse con las viejas estructuras de la presa.



Los edificios del complejo 

En las dos siguientes imágenes, aparece el edificio principal del complejo, en dos años diferentes. En la primera fotografía, de 1935, se aprecia el estilo racionalista con que Muñoz Monasterio concibió el conjunto.

La segunda fue captada hacia 1948, después de la reconstrucción efectuada por el citado autor, en la que él mismo borró los signos racionalistas iniciales, dadas las exigencias estilísticas de la dictadura. Entre las modificaciones efectuadas, cabe mencionar la incorporación de chapiteles de pizarra en las cubiertas y las nuevas formas en los vanos, mucho más convencionales que las originales.




























En la siguiente imagen, una vista aérea capturada de Páginas Amarillas, se comprueba el estado actual del edificio analizado. En líneas generales, se mantiene con el mismo aspecto que en 1947, cuando fue reconstruido.






19 comentarios:

  1. Fantástica entrada!!! Por fin veo cómo fue la famosa playa de Madrid y el porqué del nombre carretera de la Playa. Antes de esta obra, Muñoz Monasterio terminó la Plaza de toros de las Ventas(!), comenzada en 1920 por J. Espeliú Anduaga, en 1944 hizo el Bernabeu y después su 1º ampliación...debió ser otro Gutierrez Soto pero a algo menor escala. Por cierto, hojeando en casa un libro de antiguas fotos de Madrid, he visto el estado en que quedó la piscina La Isla y, aunque muy tocada, se podia haber reconstruido perfectamente.
    Gracias y saludos.

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  2. Viendo estos reportajes sobre los "visionarios" proyectos de obra civil realizados en los primeros años 30 para uso público, la verdad es que es inevitable comparar con el presente... y me temo que, aquellos salen mejor parados.

    Por cierto, Jesús, en el reader tus post aparecen antes de estar publicados en el blog.

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  3. Gracias Antonio. Es verdad lo que comentas en referencia a la Piscina La Isla. En las fotos antiguas, de después de la guerra civil, se ve un boquete en el edificio central. Era un daño fuerte, pero no lo suficiente para no ser recontruida. Imagino que no se rehizo, porque seguramente la isla estorbaba en la segunda canalización del río, realizada en los años 40, ante la construcción de las presas, que seguramente la hubieran anegado. Un abrazo, Jesús

    Hola Mcarmen. Completamente de acuerdo: en las obras actuales se echa de menos una visión más sosegada, a la hora de definir el modelo de ciudad que queremos, como sí que parecía que se hacía en aquellos tiempos.

    Muchas gracias por lo del reader. No soy consciente de ello, pero intentaré solucionarlo. Gracias de nuevo por el aviso. Un fuerte abrazo, Jesús

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  4. Magnífico reportaje. De acuerdo con Mari Carmen, entonces se hacían las obras públicas pensando en el disfrute de los ciudadanos-as, no en el disfrute de las constructoras y de los fabricantes de automóviles, como ahora.

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  5. Gracias Carlos. Creo que coincidimos todos. Antes, por lo menos, había un diseño de ciudad a la medida del ciudadano. Ahora la medida la da el automóvil. Saludos, Jesús

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  6. A. Muñoz- Podrían reconstruir la playa de madrid, ahora que se habla tanto del Madrid Rio, en lugar de hacernos ua charca sobre cemento, para dar la sensación que tenemos playa. Pero claro, antes los tiempos eran de romanticismo y hoy son a lo práctico. Lo que viene a corroborar que cualquier tiempo pasado, fue mejor.

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  7. Hola A. Muñoz:
    Estoy de acuerdo contigo. Tanto que hablamos de hacer una playa en el Manzanares y resulta que tuvimos una por todo lo alto, que, a juzgar por las fotos, era espectacular.
    También estoy de acuerdo contigo en lo del romanticismo del pasado. Los proyectos se hacían antes a largo plazo, con una cierta visión de futuro (la Gran Vía, la Calle de Bailén, las áreas recreativas en torno al Manzanares, como la piscina La Isla y la Playa de Madrid...). Ahora todo es cortoplacista, seguramente condicionado por los plazos electorales.

    Gracias y un saludo, Jesús

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  8. Buenas:

    Yo he pasado buena parte de mi infancia en la actual Playa de Madrid y os aseguro que no querriais bañaros en las aguas que actualmente pasan por alli.

    Digamos que hay zonas donde puedes atravesar el rio "andando sobre las aguas".

    Tambien juraria que las compuertas las quitaron hace relativamente poco, por que tengo recuerdos de haberme colado y haber estado cotilleando la presa. Es mas, creo, que hace unos 20-30 años intentaron rehacer la playa

    Un saludo.

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  9. Cuando era crío íbamos toda la familia a bañarnos en el Manzanares, en la zona del Monte del Pardo, cerca de la Quinta (no propiamente en La Playa). Buenos viejos recuerdos. Para llegar tomábamos la "Avenida del Cardenal Herrera Oria", también conocida como la "Carretera de la playa". Adivinad donde acaba dicha avenida.

    Aquí os dejo una imagen de la playa de Madrid, vista en Google Street View:
    http://maps.google.com/maps?ll=40.471806,-3.750985&spn=0.012847,0.01929&t=h&z=16&vpsrc=6&layer=c&cbll=40.471806,-3.750985&panoid=gyjy74PKrEnBT3EMMTDvKw&cbp=12,271.53,,1,-7.86

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  10. Hola, sólo deciros que al actual Parque Puerta de Hierro se le llamaba en años anteriores "el charco del obrero", en referencia a la malograda Playa de Madrid.

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  11. Impresionante entrada. ¡¡Gracias!!

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  12. Qué gran recuerdo infantil me has hecho revivir, muchas gracias. Las paseos en barca por las islas que se formaban en el río eran una pasada, los árboles enormes, la ribera salvaje, y el río cambiante, te lo encontrabas a rebosar, a medio llenar, a medio de ná, siempre sorprendía, una gozada.

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  13. Hola Anónimo:
    Gracias por tu comentario y por esa frase del río "andando sobre las aguas", que me parece genial, aunque esconda una triste realidad.

    Un abrazo, Jesús

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  14. Hola Chucky:
    Son buenos recuerdos, que todavía perduran en algunos topónimos. Gracias por ese enlace, donde se ve tan bien ese torreón de la antigua Playa de Madrid, revestido con esos chapiteles del franqusimo.

    Un abrazo, Jesús

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  15. Hola Jesús:
    Gracias por tu comentario y por ese apunte. Un abrazo tocayo!!

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  16. Muchas gracias Anónimo, se agradecen los piropos!!!

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  17. Hola Anónimo:
    Me alegro de haber recuperado viejos recuerdos infantiles. Me ha encantado lo del río cambiante, creo que es una definición perfecta para nuestro querido Manzanares!!

    Un abrazo, Jesús

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  18. Hola. Muy interesante la entrada. Actualmente trabajo en el polideportivo Playa de Madrid y me resulta muy interesante saber su historia y cómo fue todo aquello en el pasado.

    Saludos

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  19. Hola Anónimo:
    Muchas gracias por tu mensaje. Me alegro de que te haya parecido interesante. Un abrazo, Jesús

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