viernes, 12 de marzo de 2010

El Puente del Retamar



El Puente del Retamar es una soberbia construcción del siglo XVIII, situada sobre el río Guadarrama. Se encuentra en las proximidades de la urbanización Molino de la Hoz, junto a la carretera comarcal M-505, en el límite de los términos municipales de Las Rozas de Madrid y Galapagar.

Es uno de los principales atractivos del Área Recreativa Virgen del Retamar, incluida dentro del Parque Regional del río Guadarrama y su entorno.

Antecedentes históricos

Cerca del enclave donde ahora se asienta el puente estuvo la antigua aldea de Santa María del Retamar, fundada por repobladores madrileños en la primera mitad del siglo XII y abandonada a finales del siglo XIV.

De esta desaparecida población no queda más rastro que su topónimo, aplicado actualmente al puente, al área recreativa donde éste se halla y a una imagen religiosa, que se venera en la Iglesia de San Miguel, de Las Rozas.

Por su situación a los pies del Puerto de Galapagar y en una zona donde el Guadarrama amplía su valle, Santa María del Retamar siempre fue un lugar muy transitado y paso obligado para salvar el río.

Aquí confluían varios caminos comarcales, que, en el último tercio del siglo XVI, cobraron cierta importancia dentro de la red viaria del centro peninsular, debido a la fundación del Monasterio de El Escorial.

Pero, ante la carencia de infraestructuras que facilitasen un paso rápido y cómodo del río, los desplazamientos de la Corte se hacían preferentemente por el Camino de Valladolid, que unía Madrid con el Real Sitio a través de Torrelodones, Collado Villalba y Guadarrama.


El puente, aguas abajo, con sus tajamares semicirculares.

Construcción

La decisión de levantar un gran puente en la zona de El Retamar se tomó durante el gobierno del Marqués de la Ensenada (1702-1781). Fue construido en el contexto de las obras del Real Camino de Castilla y Galicia, con el objetivo de hacer transitable el paso del Guadarrama a los carros, algo imposible hasta ese momento.

Esta vía formaba parte de la estructura radial de calzadas que los Borbones pusieron en marcha en diferentes fases, junto con las carreteras de Badajoz, Cádiz, Alicante y Francia, a través de Bayona y Perpiñán. El concepto centralizador de esta red viaria, con Madrid como punto de referencia ineludible, ha pervivido hasta el último tercio del siglo XX.

Al margen de estos datos, poco más se conoce sobre el origen del puente, ni siquiera si su construcción coincidió con el reinado de Fernando VI (r. 1746-1759) o con el de Carlos III (r. 1759-1788). Tampoco se sabe quién fue su autor.

Aunque generalmente la obra es atribuida a una iniciativa de Carlos III, algunos investigadores sostienen que fue realizada en tiempos de su predecesor. Ésta es la tesis que defienden Rosario Martínez Vázquez de Parga y Teresa Sánchez Lázaro, quienes, después de analizar la factura del puente, han detectado la presencia de innovaciones técnicas que se introdujeron en España en tiempos de Fernando VI.

Es el caso de sus tajamares en forma de pie de pato, en lugar de los clásicos triangulares, o de los sombreretes gallonados, que también aparecen el Puente de San Fernando, mandado levantar por el citado monarca en 1750. Su conclusión es que pudo ser erigido en una fecha indeterminada comprendida entre 1740 y 1760.

Descripción


Labrado enteramente en sillares de granito, el Puente del Retamar es de rasante horizontal y se apoya sobre siete bóvedas de medio punto, de 8,40 metros de luz. Con respecto al tablero, su anchura es de aproximadamente 6,50 metros.

Las bases en las que se asientan los arcos miden 4,20 metros de ancho y se encuentran custodiadas a ambos lados por tajamares. Los situados aguas arriba son apuntados, mientras que los de aguas abajo son semicirculares y presentan sombreretes gallonados, que se elevan hasta casi tocar la línea de imposta.


Vista del puente, aguas arriba. En esta parte los tajamares son apuntados.

1 comentario:

  1. Un poco más arriba, dirección Las Rozas, hay una indicación a la ermita de Santa María del Retamar, donde nunca he ido. ¿Será parte de esa aldea desaparecida que mencionas?
    Saludos

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